En las ciudades, el tiempo marca el ritmo de la vida diaria. Las mañanas concentran trayectos hacia colegios, universidades y trabajos, mientras que las tardes agrupan el regreso a casa en medio del tráfico y la congestión. A este escenario se suman los retos económicos de inicio de año y la temporada de regreso a clases, cuando el transporte cotidiano se convierte en uno de los gastos más frecuentes y difíciles de ajustar para millones de hogares.








